El sermón de un maestro de zen
Escuché el sermón de un maestro de zen.
"No sufras atada por la cadena del amor, corta la cuerda del
amor. Con eso tu corazón alcanzará el placer", dijo así el
maestro de zen en voz alta.
Ese maestro es un idiota.
Claro que sí duele estar atado por la cuerda del amor, pero
él no sabe que si se corta la cuerda del amor, dolerá mucho
más que morir.
¿Cuál es la restricción del amor? Atar es liberar.
Por eso, la gran iluminación se consigue en la restricción .
¡Mi Amado! Preocupada porque no sea débil la cuerda del
amor que me ata a mi Amado, puse doble la cuerda del
amor para mi amor.
No hay comentarios:
Publicar un comentario